Resulta importante destacar hoy, la Sentencia del Tribunal Supremo que hoy planteamos, pues consideramos que es de gran interés y puede llegar a muchos abusos por parte de la banca.

En el caso particular, el Sr. Adriano, suscribió un “SEGURO de VIDA T.A.R. Amortización“, vinculado al préstamo hipotecario, de forma que en caso de fallecimiento, siendo beneficiaria la entidad bancaria, en ese caso, CAJA GUADALAJARA.

De esta forma, en el apartado, BENEFICIARIOS, se exponía la siguiente CLÁUSULA:

«Beneficiario hasta cancelación de préstamo vinculado: Caja Guadalajara. En caso de que el capital asegurado en el momento del siniestro exceda del saldo pendiente de Amortizar del préstamo vinculado, serán beneficiarios por el exceso en caso de fallecimiento, el cónyuge del asegurado no separado por resolución judicial; en su defecto, sus hijos por partes iguales (…)».

Pues bien, al fallecimiento del Sr. Adriano, los hijos de éste, tomador del seguro, iniciaron demanda reclamando el importe TOTAL del seguro, que hubiese correspondido reclamar a la entidad financiera (misma beneficiaria del seguro), por la inactividad de ésta en la reclamación de la cuantía. 

En otras palabras, siendo la misma CAJA GUADALAJARA la que instó y vendió el seguro al Sr. Adriano, a los efectos de cubrir el préstamo hipotecario de éste en caso de fallecimiento. Resulta que en el momento del fallecimiento NO HIZO NADA para reclamar el seguro de la compañía CASER, y así seguir cobrando a los herederos el préstamo con ellos suscrito. 

De esta forma, se presentó demanda por los HEREDEROS, CONTRA LA COMPAÑÍA CASER, en nombre de su PADRE, reclamando el abono del importe pendiente de amortizar del préstamo (para cobrar y así poder saldar la deuda con CAJA GUADALAJARA). Y reclamar éstos, por el excedente, tal y como así establecía la cláusula inicial.

En primera instancia la demanda fue desestimada, al considerar erróneamente el Juzgado que los HEREDEROS no tenían acción contra CASER, sino que quién debía reclamar era en todo caso CAJA GUADALAJARA.

No obstante, por suerte, la sentencia de la AUDIENCIA PROVINCIAL dio la razón a los HEREDEROS, entendiendo que éstos sí tenían legitimación activa frente a CASER, con independencia que la cantidad reclamada fuera destinada íntegramente al pago del préstamo pendiente de amortizar con CAJA GUADALAJARA.

Recurrida la anterior ante el TRIBUNAL SUPREMO, en su sentencia de fecha 2/12/2014, éste mencionaba finalmente que:

En nuestro caso, los demandantes, beneficiarios del seguro vida concertado por su padre con ocasión de la firma de un contrato de préstamo hipotecario que pretendía garantizar su devolución, solicitaron en su demanda la condena de la compañía a pagarles la suma asegurada. La sentencia de apelación, al conocer de la objeción planteada por la aseguradora de que la beneficiaria del seguro sería, en primer lugar, la prestamista y hasta el saldo adeudado a la muerte del causante, no incurre en incongruencia cuando estima la demanda y ordena el pago de la suma asegurada, si bien primero debía entregarse a Caja Guadalajara el saldo pendiente de amortización del préstamo vinculado al seguro, para luego abonar el remante a los demandantes“.

»A través del deber de la declaración del tomador del seguro de las circunstancias que delimitan el riesgo que se quiere que sea cubierto por el asegurador, aflora de manera nítida el carácter del contrato de seguro como de máxima buena fe. En efecto, se sabe que, siendo tan importante la delimitación del riesgo, ésta no puede llevarse a efecto sin la colaboración del futuro contratante, que es quien únicamente conoce ciertas circunstancias y detalles. El asegurador, sólo con mucha dificultad y dentro de un ámbito limitado, puede procurarse una información directa sobre el concreto riesgo que pretende asumir, por lo que necesita la ayuda de ese futuro contratante y requiere de él la información precisa para la concreción y valoración del riesgo. Se manifiesta la buena fe precisamente en que el asegurador ha de confiar en la descripción del riesgo que hace la otra parte. La actividad aseguradora necesita de la colaboración leal de todos los que deseen la cobertura de los aseguradores. Estos sólo mediante una exacta apreciación del riesgo pueden decidir justamente si asumirlo o no, y en el caso de que decidan por la celebración del contrato, determinar el justo precio o prima que debe pagar el asegurado.

Y termina fallando:

FALLAMOS
Desestimamos el recurso extraordinario por infracción procesal interpuesto por la representación de Caja de Seguros Reunidos, Compañía de Seguros y Reaseguros, S.A. (Caser), contra la Sentencia de la Audiencia de Madrid (sección 14ª) de 20 de diciembre de 2012, que resuelve el recurso de apelación (rollo núm. 501/2012 ) contra la Sentencia del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción núm. 6 de Coslada de 22 de febrero de 2009 (juicio ordinario 479/2011), con imposición de las costas del recurso a la parte recurrente.

Desestimamos el recurso de casación interpuesto por la representación de Caja de Seguros Reunidos, Compañía de Seguros y Reaseguros, S.A. (Caser), contra la reseñada sentencia de la Audiencia de Madrid (sección 14ª) de 20 de diciembre de 2012 , con imposición de las costas del recurso a la parte recurrente.

Si usted se encuentra en un caso similar, no dude en contactar con nosotros:

LEGAL&BANCARIO

Plza. Doctor Letamendi, 1-2, 1er piso

08007 – Barcelona

Contacto: avallslegal@gmail.com

Tel. (+34) 645 90 87 06

 

estoy-obligado-contratar-seguro-vida-hipoteca

 

 

 

 

 

 

Anuncios